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Transgénicos
U
n peligro acecha a nuestro país: los maíces
nativos corren el importante riesgo de ser
contaminados. El nombre de este peligro
es Monsanto, una de las empresas más
importantes de granos genéticamente modificados.
Monsanto ha intentado de diversas maneras promover
la siembra de maíz transgénico en México, hasta la
fecha sin éxito, pero en meses anteriores parecía haber
encontrado una estrategia para invadir sigilosamente
el campo mexicano. Monsanto financiaba el "Proyecto
Maestro de Maíces Mexicanos" (PMMM) en el
concurso televisivo Iniciativa México. Debido a esto, y
de manera conjunta, la organización "Sin maíz no hay
país", Raúl Hernández, ganador de la edición 2010 de
IMX, y Greenpeace, tomamos acciones concretas para
desenmascarar a este lobo que intentaba engañarnos
oculto bajo una piel de oveja protectora.
Agrobio y Monsanto financiaban este proyecto
que se anunciaba como una iniciativa que buscaba
conservar los diferentes tipos de maíces criollos en
nuestro país, pero ¿conservar nuestros maíces nativos
con la ayuda de transgénicos? ¡No, gracias! Un
dilema se presentaba: ¿cómo llevar frente al escrutinio
público esta información que las dos televisoras más
poderosas de nuestro país decidían ignorar? ¿Cómo
competir con la incuestionable influencia de estos
medios masivos?
Utilizamos un arma infalible: las redes sociales, que
hoy en día son el nuevo campo de batalla, un terreno
fértil para la voz pública y la demanda social, y por
supuesto, un lugar al que Greenpeace debía entrar de
lleno para contagiar y llevar cada vez a más personas
a la acción. Hicimos un llamado para detener a
Monsanto y recibimos respuesta. Cientos de personas
se unieron a nosotros con un mismo mensaje: ¡Fuera
Monsanto de Iniciativa México! ¡Monsanto ni maíz!
La respuesta no se hizo esperar, los sinodales no
pudieron ignorar el reclamo de la gente. La petición
era alejar a Monsanto y al PMMM de nuestros campos
con una postura firme: ¡No a los transgénicos! Vía
Twitter las personas cuestionaron el programa y a
los sinodales, en Facebook poco a poco el muro
de IMX se llenó con reclamos y con la exigencia de
una postura por parte de IMX al financiamiento que
Monsanto hacía a dicho proyecto. "Iniciativa México,
¿tienes el valor o te vale?".
Semana a semana el PMMM fue perdiendo
popularidad hasta ser eliminado; así aprendimos lo
valiosa que es la ayuda de los ciberactivistas y el poder
de las redes sociales. En el terreno de las acciones
2.0, ganamos la pelea contra Monsanto y el duopolio
televisivo: Televisa y TV Azteca. Y sí, la primera batalla
fue nuestra, pero la guerra para conseguir un ambiente
libre de transgénicos aún está en juego.
¡Aprovechemos estos nuevos espacios y
comencemos a actuar! Es momento de abandonar la
falta de acción y continuar acumulando logros en esta
interminable lucha por un planeta más verde.
En abril de 2010,
Greenpeace y la
campaña Sin Maíz
No Hay País hizo una
protesta fuera de las
oficinas de Monsanto,
en la ciudad de
México. La empresa
obtuvo autorizaciones
para hacer siembras
piloto de maíz trans-
génico en estados
productores de este
grano, poniendo en
riesgo las variedades
nativas de nuestro
país.
© Greenpeace / Guadalupe Symanski