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Bosques
Las comunidades mayas de Betania, municipio de Carrillo Puerto, Quintana Roo, saben que el bosque proporciona todo lo necesario para la
vida. Ahí satisfacen sus requerimientos diarios de alimentos orgánicos para ellos y sus animales, material para la construcción de sus hogares,
medicinas y la posibilidad de tener ingresos regulares mediante la extracción de la madera, chicle y miel.
© Greenpeace / Hernán Pérez
Aguirre
© Greenpeace / Hernán Pérez
Aguirre
la madera que aprovechan. Entre los casos de éxito
podemos mencionar cuatro:
Ixtlán de Juárez, Sierra Norte, Oaxaca.- Desde los
años 80, en Ixtlán la actividad forestal permite la
regeneración de bosques mesófilos (de niebla), de
pino-encino (templados de zonas altas) y selvas.
Las labores de prevención y control de plagas e
incendios, así como el desarrollo de nuevos proyectos
económicos y sociales, como el turismo ecológico
y el cultivo de truchas, dan empleo a 70% de la
población económicamente activa de la zona. Ixtlán
está certificada ante el Forest Stewardship Council
(FSC) por manejo sustentable del bosque, y garantiza
la procedencia legal de la madera y muebles que
se producen. La comunidad envía a sus jóvenes a
estudiar carreras profesionales a otros estados o fuera
del país, y cuando regresan se integran como técnicos
especializados en el plan de manejo comunitario o en
distintos proyectos de la comunidad.
Cuetzalan, Sierra Norte, Puebla.- A raíz de la crisis
de 1989, que impactó en los precios del café, la
población de Cuetzalan decidió organizarse en una
cooperativa que se llama Tosepan Titataniske, que
integra a 5,800 socios de 60 comunidades indígenas.
Ellos decidieron promover el turismo alternativo en
medio del bosque de niebla y diversificar su producción
agrícola con productos como: pimienta, vainilla,
canela, cítricos, zapote, nuez de macadamia y miel
de abejas meliponas (una especie de abeja mexicana
sin aguijón), sin necesidad de aprovechar las maderas
finas de la región. Con estas actividades han logrado
una importante regeneración del bosque, conservar la
biodiversidad local y crear obras de servicio comunitario:
introducción de agua potable, construcción de caminos,
electrificación, construcción de escuelas, vivienda
digna con ecotecnias --captación de agua de lluvia o
tratamiento de aguas residuales--, así como su propio
sistema de ahorro y crédito y el desarrollo y ejecución de
su propio sistema integral de salud familiar.