¡Pemex,
basta de derrames!
Raúl Estrada
El pasado 7 de enero Greenpeace hizo una primera visita a la zona impactada por el derrame de crudo en Coatzacoalcos. Ahí
constató la magnitud del vertido de hidrocarburo. Más tarde, el 10 de febrero un equipo de la organización regresó para hacer muestreos de
agua y suelo, mismos que fueron enviados a un laboratorio certificado, para conocer las sustancias tóxicas que permanecen en la zona afectada
y determinar el daño a la biodiversidad y las poblaciones cercanas.
13
Energía
© Greenpeace / Prometeo Lucero
D
esde el 31 de diciembre de 2011 hemos
seguido con detenimiento el derrame
petrolero ocurrido en Veracruz, que
contaminó por lo menos doce kilómetros del
río Coatzacoalcos y que llegó hasta la desembocadura
de este importante afluente en el Golfo de México.
En este momento (el cierre de esta edición de
GPMX, a principios de febrero de 2012), Petróleos
Mexicanos (Pemex), la Secretaría de Medio Ambiente
y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría
Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguran
que ya se retiró todo el crudo vertido en el río y la
tierra. Sin embargo, las autoridades ambientales no
han respondido nada aún respecto a las afectaciones
a la biodiversidad ni en qué consiste el plan para
mejorar el ecosistema y las comunidades impactadas.
Por ello, en la primera semana de febrero
Greenpeace tomó muestras de agua y suelos para
analizarlas en un laboratorio certificado. Queremos
saber qué tóxicos han quedado en la zona y cómo
pueden afectar al medio ambiente y a la gente. Los
resultados los conocerás en el mes de marzo; te
pedimos que estés al pendiente de esta historia en la
cual tu apoyo es indispensable.