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Gente
Greenpeace
E
n los primeros días
de mayo de 2011 los
voluntarios de Greenpeace
nos unimos a la Marcha por la
Paz con Justicia y Dignidad que
partió desde Cuernavaca, Morelos,
rumbo al Zócalo de la Ciudad de
México, donde fue recibida por una
multitud de personas identificadas
con las exigencias de justicia y
paz con dignidad.
Los voluntarios de Greenpeace
decidimos participar en este
reclamo social porque estamos
convencidos de que México
está inmerso en una guerra que
nos daña y vulnera. Como parte
de la sociedad, no podemos
permanecer indiferentes ante la
emergencia nacional producida
por la violencia que envuelve a
nuestro país.
Sabemos, por experiencia, que
sólo juntos podemos cambiar
hábitos y alcanzar una vida digna
y seguridad para todas y todos.
En este caso, fuimos juntos
caminando por el centro del
país con miles de mexicanas y
mexicanos para gritar: "¡Ya Basta!
¡No a la Guerra! ¡Justicia!". Y
decidimos hacerlo porque como
jóvenes y como ambientalistas
consideramos que la dignidad y el
respeto a la vida son fundamentos
para actuar y proteger el medio
ambiente, para promover la paz y
la justicia social y ambiental.
El reclamo de justicia que
nos unió a miles de personas se
escuchó en las comunidades
donde la caravana hizo escala.
Ahí fue recibida con alegría
y solidaridad de la población. Una
solidaridad que también se vivió en
las calles de la Ciudad de México.
Las paradas en Topilejo, San Pedro
Mártir y Ciudad Universitaria se
convirtieron en espacios colectivos
y festivos para el reclamo social
por justicia. Y en ellos las víctimas
y sus familiares fueron acogidos
con víveres, aplausos y la exigencia
de frenar la irracional violencia que
invade al país.
La caminata hacia el Zócalo
fue una muestra multitudinaria de
la ciudadanía mexicana, un acto
colectivo que cobijó a las víctimas
de la violencia que vivimos, y
que dejó claro que el problema
no es sólo de los deudos sino de
todos los mexicanos. La violencia
que afecta a Ciudad Juárez,
Tamaulipas, Guerrero o Morelia es
nuestro problema porque refleja
el dolor de la patria, porque es el
efecto de una guerra que a todos
nos lastima y vulnera nuestros
derechos. Hoy nos debe unir un
compromiso en favor de la paz, la
justicia social y ambiental y también
la exigencia de que termine
esta guerra.
Los voluntarios de Greenpeace
estamos convencidos de que es
necesario frenar la guerra, entender
la emergencia nacional, y actuar
junto a otras y otros, porque de
otra manera no habrá paz posible.
Es por esto que desde nuestro
espacio actuamos en favor de
la vida y la seguridad que nos
arrebata la guerra contra el crimen.
Por esto, nos manifestamos por
cambiar políticas de seguridad y
exigimos el fin de la violencia.
Del 5 al 8 de mayo el voluntariado de Greenpeace caminó en busca de la paz con
justicia y dignidad, y formó parte del contingente que concentró un gran número
de voces contra la violencia que vive México. Como parte de Greenpeace, los
voluntarios se manifestaron por cambiar políticas de seguridad y exigir el fin de la
violencia en México.
Voluntarios por la paz
© Greenpeace / Prometeo Lucero
Víctor Torres