Con ellos perdemos los privilegios ambientales que nos brindan, y enfrentamos el aumento del cambio climático. Ante esto, políticas gubernamentales como el Proárbol resultan insuficientes en un escenario donde es preciso plantear una nueva política forestal. existencia del Proárbol, que tiene como objetivos de manera sustentable los recursos en bosques, selvas y zonas áridas de México", es claro que se requieren cambios urgentes para construir una política forestal efectiva que permita preservar los ecosistemas forestales de nuestro orientados a quienes los habitan y son sus dueños. Aunque el gobierno se empeña en decir lo contrario, la deforestación en nuestro país continúa a un ritmo de casi medio millón de hectáreas por año, lo que muestra que el objetivo de este programa respecto Esta tasa es más de tres veces mayor a la que el gobierno federal reconoce (150,000 hectáreas anuales). Esto no sólo conlleva la destrucción de nuestros bosques, la pérdida de los servicios ambientales que nos brindan y el aumento del cambio climático, sino que además implica el riesgo de que el gobierno cada vez preste menos atención valos |