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a mayor profundidad, ignorando los riesgos que esto
implica para el ecosistema marino y alimentando la
dependencia respecto a este combustible fósil que in-
crementa el cambio climático, mientras asegura tener
un compromiso para enfrentar este fenómeno que se
ha convertido en la mayor amenaza para la vida.
Este año seguiremos señalando inconsistencias y
presionando al gobierno de Felipe Calderón para que
exista congruencia entre su discurso y las políticas
ambientales que implementa su gobierno.
La fase de investigación científica
Pero mientras el día de la acción llegaba, otro de los
objetivos primordiales del Arctic Sunrise fue docu-
mentar el deterioro ambiental en nuestras aguas, y
también lo cumplió. Nuestro barco fue el vehículo para
realizar una investigación sobre los arrecifes de coral
en el Golfo de México, particularmente en la zona de
Campeche y Yucatán.
Durante dos semanas, Alejandro Olivera, coor-
dinador de la campaña de océanos, y Héctor Reyes
Bonilla, científico de la Universidad Autónoma de Baja
California Sur, realizaron inmersiones en la zona para
buscar información acerca del estado de los corales.
Lamentablemente se constató el daño que
estos ecosistemas están sufriendo: los investiga-
dores encontraron una colonia completa de corales
blanqueados por el aumento de la temperatura del
agua en la zona y cambios en el pH debido a los altos
niveles de bióxido de carbono (CO
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) emitidos a la
atmósfera y que los corales (los bosques de nuestros
mares) tienen que filtrar, por lo cual ven rebasada su
capacidad natural.
Y aunque este hallazgo en sí no es una buena
noticia, nos brinda evidencias y argumentos para
seguir demandando un alto al cambio climático, a
la vez que buscamos la protección de estos frágiles
ecosistemas. Por eso Greenpeace México trabaja-
rá fuertemente a partir de este 2011 para que los
arrecifes de Campeche sean catalogados como Área
Natural Protegida. Contamos contigo para seguir en
esta lucha.
Los open boat
Desde su llegada a México, luego de haber cruzado
mil trescientos kilómetros desde Nueva Orleáns, la
visita del Arctic Sunrise fue todo un éxito. Los medios
de comunicación lo esperaban, los espacios para ha-
blar sobre la urgencia de salvar el clima no se hicieron
esperar con al menos seis entrevistas y recorridos por
el barco cada día.
¡Y lo logramos otra vez! La meta: un acercamiento
contundente con la gente para sensibilizarla sobre los
riesgos del cambio climático y el trabajo de Green-
peace. Y se logró: 3 500 personas visitaron el barco
y aprendieron sobre los principios de la organización;
460 se convirtieron en nuevos socios y al menos 200
son potenciales voluntarios.
En Cozumel, con un tiempo menor de estancia
y condiciones de accesibilidad menos favorables los
resultados fueron excelentes: 1 100 personas asistie-
ron a los open boat y 162 se convirtieron en nuevos
socios.
En total, 4 600 personas visitaron el Arctic Sun-
rise, y tenemos 622 nuevos socios que, como todos
los que ya son parte de esta organización, hacen
posible nuestro trabajo.
Gracias al Arctic Sunrise la fuerza de Greenpea-
ce crece y se reproduce, y gracias a ti y a tu apoyo,
nuestro guerrero legendario llegó a México.
El Arctic Sunrise en las costas de Veracruz.
Activistas exigen detener la exploración petrolera.
© Greenpeace / Prometeo Lucero
© Greenpeace / Prometeo Lucero