y para la gran riqueza de maíces mexicanos: productores y legisladores de los estados de Tlaxcala y Michoacán decidieron no dejarse guiar por el canto de las sirenas que promueve el uso de transgénicos como seguros y benéficos para la producción agrícola del maíz. de maíces nativos y convencionales planteada por la siembra de maíz transgénico, los congresos de Tlaxcala y Michoacán lograron la aprobación de leyes locales para proteger el maíz que existe en sus territorios. Al mismo tiempo, en el estado de Sinaloa, reconocido por su gran producción de maíz blanco para alimentación humana, se niegan solicitudes de la transnacional Monsanto para extender la siembra experimental de maíz transgénico a siembras piloto con mayor cantidad de hectáreas. respecto a proteger la gran diversidad de maíces que existen en nuestro país de la contaminación del maíz transgénico, los congresos de los estados de Tlaxcala y Michoacán decidieron aprobar por mayoría de votos la Ley de fomento y protección al maíz como patrimo- nio originario, en diversificación constante y alimenta- rio, para el estado de Tlaxcala, y la Ley de fomento y protección del maíz criollo como patrimonio alimentario del estado de Michoacán, cuya finalidad es proteger a las razas de este grano de los riesgos que representa introducir maíz transgénico en estos lugares. objetivo de fomentar el desarrollo sustentable de los maíces nativos a partir del establecimiento de meca- nismos de protección y continuidad de su proceso de diversificación biológica; aumentar su productividad nidades que originariamente han cultivado maíz en el estado, y de esta manera protegerlo de la contamina- ción del maíz transgénico. des, comisariados ejidales, autoridades comunitarias y municipales comprometidas de Tlaxcala, con el apoyo efectivo del Programa de Intercambio, Diálogo y Asesoría en Agricultura Sostenible y Seguridad Alimentaria en América Latina y el Caribe (PIDAASSA), y de otras muchas organizaciones sociales, campe- sinas, indígenas, civiles, investigadores, asesores y comunicadores en todo el país, así como organismos de cooperación como "Pan para el Mundo". ciento de la superficie sembrada con este grano en todo el país, cuenta con trece razas de las 59 que se localizan en México, y que se encuentran vulnerables a la siembra e importación de maíz transgénico por la contaminación genética que éste representa. Ante ello el congreso local ha decidido reconocer al estado como una de las regiones de origen del maíz criollo y a éste como patrimonio alimentario, así como promo- ver mecanismos para que los productores originarios y custodios del maíz se vean beneficiados por los incentivos económicos que se generen del cultivo. mexicanos, y evidencian la falta de voluntad políti- ca del ejecutivo federal para proteger e impulsar la producción del maíz mexicano y el férreo interés de ri c u l t ur e n ta l e y tr n sg ni |