la presidenta de la conferencia de Cancún, quien presentó el "consenso" como el "derecho a ser escu- chado" y no como "el derecho de veto" de un país, ignorando la voluntad de los otros 193 países. estructurales que más ha dificultado el surgimiento de un consenso universal para asumir compromi- sos de mitigación. Hasta ahora la interpretación del principio de "responsabilidades compartidas pero di- ferenciadas" ha introducido una rigidez en el régimen global climático que le impide ajustarse a la nueva realidad geopolítica mundial. adoptar dichos compromisos antes de que lo hagan los países en vías de desarrollo --argumento que condujo al establecimiento de la estructura de com- promisos diferenciados del Protocolo de Kioto--, el surgimiento de economías emergentes --Brasil, India y China, que se están convirtiendo ya en la fuente más importante de dichas emisiones--, requiere mirar con otros ojos la tajante división entre el norte desarrollado y el sur subdesarrollado, que hasta fechas recientes ha prevalecido. el Protocolo de Kioto) han aumentado su participa- ción en las emisiones de GEI globales de 33 a 48%, con proyecciones para alcanzar 58.5% para 2025. Asimismo, China rebasó desde 2007 a Estados Unidos como el emisor más importante de dióxido de carbono, complicando aún más la difícil situación política interna de este último país, a pesar de la prácticamente imposible la aceptación de compromi- sos vinculantes de mitigación. orientadas a la mitigación (conocidos como Nationally Appropriate Mitigation Action, o NAMAs, por sus siglas en inglés) y que aquéllos que reciban recursos internacionales sean sometidos a mecanismos de ve- rificación y monitoreo es un primer paso, muy tímido, pero en el sentido correcto. que consiga resultados tangibles para salvar al pla- neta, es menester emprender acciones que tengan lugar fuera de la burbuja diplomática en la que las negociaciones climáticas han operado. cambio climático, pues esto exige seguir una estrate- gia política en varios frentes y niveles que oriente los esfuerzos de actores clave en la sociedad civil y en el sector empresarial hacia acciones en el plano global --en el seno de distintos foros internacionales, como el G20, la Asociación Asia Pacífico para el Desarrollo Limpio y el Clima, el Foro de las Grandes Economías, etc.-- pero, sobre todo, al interior de países cuyo apo- yo a un acuerdo vinculante de mitigación es esencial. La suma de las voluntades individuales de los ciuda- danos de la Tierra es la pieza clave en este complejo rompecabezas climático. de Diálogo y Análisis sobre América del Norte. |